Entrevista a Ignasi Dalmedo

?En la siguiente entrevista os presentamos a Ignasi Dalmedo, coordinador de la sección de fútbol del CCE Sant Lluís.

Entrevistas
27/11/2025
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Entrevista a Ignasi Dalmedo

En la siguiente entrevista os presentamos a Ignasi Dalmedo, coordinador de la sección de fútbol del CCE Sant Lluís.

 

¿De dónde eres?

Soy de Sant Lluís, nacido y criado aquí. Para mí es un orgullo poder trabajar ahora en el club de mi pueblo.

 

¿Qué edad tienes?

Tengo 32 años.
 

¿Es tu primera temporada en el CCE Sant Lluís?

Sí, esta es mi primera temporada en el club. Nunca había formado parte del CCE Sant Lluís, y eso hace que la ilusión y las ganas de aportar sean todavía mayores.
 

Háblanos de tus inicios en el deporte

Desde pequeño siempre me ha apasionado el deporte. Recuerdo que aprovechaba cualquier oportunidad para jugar a tenis, bádminton o baloncesto en Sant Lluís. Aunque, cuando se trataba de fútbol, siempre jugué en Mahón, que es donde empecé a formarme como jugador.
 

¿Qué recuerdos tienes de tu etapa como jugador?

La verdad es que he vivido muchas satisfacciones en mi carrera. Jugué en la mejor liga juvenil, la División de Honor, tuve la oportunidad de salir de Menorca y dedicarme exclusivamente al fútbol, disputé dos play-offs de ascenso a Segunda División A y uno de los momentos más impresionantes fue jugar en Tenerife ante 24.000 personas, con el estadio lleno. Una experiencia brutal.


Pero si tengo que quedarme con un recuerdo especial, es la salvación con el Binissalem en mi última temporada allí. Necesitábamos ganar 8 de los últimos 10 partidos y empatar otro… y lo conseguimos. Veníamos de una temporada muy complicada, pero ese vestuario estaba lleno de personas irrepetibles. Esa unión me marcó más que cualquier logro individual.


La parte negativa no la llamaría frustración, sino la cara dura de este deporte: las lesiones. Tuve una muy grave, pasé tres veces por quirófano, y eso marcó un antes y un después. A partir de ahí tuve que adaptarme y reinventar mi forma de jugar.

 

¿Cómo ves la situación del fútbol en Menorca y en Baleares?

El fútbol en Menorca ha evolucionado muchísimo con el paso de los años. Hoy en día cualquier entrenador cuenta con su titulación y está preparado para trabajar en un equipo, aportar sus ideas y su metodología. Lo que marca la diferencia es la capacidad de gestionar un grupo y de convencer a los jugadores para que todos sigan un mismo camino.


A nivel profesional, la realidad es que tenemos muchos jugadores jóvenes con talento que buscan vivir del fútbol o al menos tener un sueldo digno. El problema es que en Menorca eso no es posible: en Tercera División los contratos apenas cubren gastos, gasolina o pequeñas ayudas. Esto provoca que muchos jugadores tengan que salir fuera, y eso repercute en el nivel general.


En cambio, en fútbol base se está trabajando muy bien en muchos clubes. Hay coordinadores y entrenadores muy preparados, con una organización clara, y eso da resultados. Cuando un club trabaja con seriedad desde abajo, se nota: hay fluidez, equilibrio y una identidad clara. Ese es el camino que debemos seguir reforzando en Menorca.

 

¿Cuáles son las líneas de trabajo más importantes de la sección?

Lo más importante, cuando asumes la responsabilidad de liderar un proyecto, es asentarte, conocer bien a todas las personas que forman parte del club y entender cómo funciona todo desde dentro.


Este año hemos apostado por reorganizar aspectos fundamentales: ordenar lo que estaba en el aire, establecer una estructura clara y facilitar el trabajo de todos. La idea es que, una vez tengamos unos cimientos sólidos, podamos desarrollar una metodología y una línea de trabajo definida.

 

Diría que este año el proyecto se centra en crear una estructura estable y un club serio, donde todos tengamos claro cuáles son las normas y los valores que queremos transmitir.


También queremos poner en valor el compromiso. Para mí, un verdadero futbolista no es solo quien vive de esto, sino quien demuestra perseverancia y compromiso, quien asiste a todos los entrenamientos, quien prioriza el fútbol como 'lo más importante de las cosas menos importantes'. Ese es el espíritu que queremos fomentar en el CCE Sant Lluís.

 

¿Hacia dónde queréis llegar?

Tenemos que tener muy claro que la formación es lo más importante, y diría que incluso innegociable. Nuestro objetivo principal es formar jugadores y personas, darles herramientas para crecer y enseñarles valores que puedan aplicar dentro y fuera del campo.

A veces tenemos miedo de hablar de la palabra “competir”, y no debería ser así. En las etapas más tempranas el resultado pasa a un segundo plano, pero hay categorías en las que la formación y la competición deben ir de la mano.

Además, hay un aspecto fundamental que queremos dejar claro como club: si no entrenas, no puedes jugar el fin de semana. Debe existir una seriedad y un compromiso real con la asistencia a los entrenamientos. No podemos permitir que un jugador venga solo un día o dos y luego juegue dos partidos el fin de semana con equipos diferentes.
 

La asistencia que estamos teniendo demuestra que el mensaje está calando poco a poco, y estamos muy satisfechos con esa evolución. La mentalidad del club debe ser esa: formar, competir y mantener la ambición para seguir creciendo sin conformarnos.

 

¿Cuál sería tu sueño?

Creo que los objetivos que nos hemos marcado ya son pequeños sueños por sí mismos. Este año es un año para conocer a fondo a todos los chicos del club, entender cómo trabajan, dónde podemos mejorar y qué aspectos debemos reforzar para el futuro.

Hay muchas decisiones que debemos tomar, y es inevitable asumir riesgos y equivocarse. Tengo muy claro que equivocarse forma parte del proceso, especialmente en una temporada como esta, de transición. Lo importante es que estamos visualizando todo aquello que podemos mejorar, asentando unas pautas y creando una base sólida.

A partir de la próxima temporada podremos empezar una construcción más clara, con las ideas bien definidas y, sobre todo, con la ventaja de conocer a nuestros jugadores, sus necesidades y sus fortalezas.
 

Mi sueño es que cada chico del CCE Sant Lluís sienta que este es su sitio, que venga con ganas a entrenar y que quiera quedarse aquí para crecer como jugador y como persona.

 

¿Qué le dirías a los padres que confían en nuestro proyecto?

Siempre que algún padre o madre tiene una consulta o una inquietud, intento responder lo antes posible y mantenerles informados. Es imposible hacerlo bien para todo el mundo, pero las decisiones siempre se toman pensando en el bien del grupo, en los más de 200 chicos del club, antes que en los casos individuales.

Como club, debemos estar muy agradecidos a todas las familias. Nos confían lo más importante que tienen: sus hijos. Ellos son el motor del fútbol; sin su apoyo, nada de esto sería posible.

A nivel futbolístico, les diría que es fundamental dejar que los niños disfruten. Ser padres también implica saber mantenerse al margen de situaciones que no benefician a los chicos. Yo, como exjugador, siempre pedí a mis padres que no intervinieran con mis entrenadores, y lo respetaron. Creo que ese es el camino correcto: acompañar, animar y confiar.

 

¿Cuál es tu afición fuera del fútbol?

Después del fútbol, lo que más me gusta son los caballos. Siempre me han atraído mucho, aunque tengo que reconocer que no se me dan especialmente bien… y casi mejor así, porque si se me hubieran dado bien, ¡quizás no habría jugado tantos años al fútbol!

 

Para finalizar…

Me gustaría reconocer el enorme trabajo desinteresado que realiza la directiva. Están las 24 horas del día por y para el club. Podrán acertar más o menos, pero cuando alguien hace las cosas de corazón, buscando siempre lo mejor para que todo funcione, eso es digno de admirar.

Agradezco sinceramente que pensaran en mí para llevar este proyecto. Creo que, con trabajo, ilusión y unión, podremos ir consolidando todo lo que se está haciendo y seguir construyendo un CCE Sant Lluís cada vez más fuerte.

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